Camino hacia un icono del arte del siglo XIX: “El Grito” de Munch

Por Estrella GARCÍA @Estrell57598432

El Museo Munch de Oslo (Munchmuseet) ofrece una colección de pinturas, grabados y dibujos originales que el pintor donó en su testamento a su ciudad natal. Cuenta con una colección permanente del artista y otra temporal, donde se muestran otras obras alternativas del pintor; también se encuentran expuestas creaciones de otros artistas. Entre las obras más importantes que alberga el Museo se encuentran El Grito y Madonna.

El Museo Munch abrió sus puertas en el año 1963 para ofrecer al público las obras de arte del pintor noruego. Edvuard Munch fue un artista que triunfó por la creación de obras donde la angustia y la soledad eran protagonistas. Fue el precursor del expresionismo alemán de comienzos del siglo XX, corriente artística cuya idea principal se basa en captar los sentimientos más profundos del individuo.

Munch utilizó el arte para acercase al mundo tras la muerte de su hermana y su madre por tuberculosis. En su obra muestra la soledad, su visión negativa de las relaciones humanas y su angustia vital a través de las máscaras y la desfiguración de rostros. Utiliza la curva y la contracurva aportando a las figuras un sentido trágico, dotándolas de unos colores intensos. La temática de su colección pictórica se acerca a la del artista postimpresionista Vincent van Gogh.

El Grito: más allá de las fronteras

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El Grito (1893) de Munch

El Grito (1893) es una de las obras más conocidas en todo el mundo. En El Museo Munch alberga una de las cuatro versiones originales de la misma, perfectamente ambientada al final de un recorrido en el que se pueden ver obras como Madonna (1894-1895) o El Vampiro (1893-1895). La obra por excelencia del noruego está expuesta en una pared cubierta con una tela de color azul, en plena oscuridad, salvo un foco de luz que la ilumina exclusivamente. Frente a ella, un banco para sentarse a contemplarla. Tan oscura como los sentimientos que el artista depositó en el cuadro, donde se aprecian las ideas de soledad, alienación y desesperación que plasma en el rostro de un personaje que aparece con las manos en la cabeza y con la boca abierta emitiendo un grito. A través de esta pintura quiso mostrar un mensaje existencialista.

Esta obra es interpretada de múltiples formas por cada uno de los visitantes que la contempla. Unos tras otros se paran, se sientan y fotografían el cuadro, lo observan sin cronómetro, con la mirada fija y le otorgan un significado llevado al individualismo. Hay quienes se emocionan al tener delante una de las obras más importantes de la Historia del Arte; otros, sin embargo, la contemplan en un efímero y silencioso instante.

“Iba por la calle con dos amigos cuando el sol se puso. De repente, el cielo se tornó rojo sangre y percibí un estremecimiento de tristeza. Un dolor desgarrador en el pecho (…) Lenguas de fuego como sangre cubrían el fiordo negro y azulado y la ciudad. Mis amigos siguieron andando y yo me quedé allí, temblando de miedo. Y oí que un grito interminable atravesaba la naturaleza.” (Munch) 

La obra de El Grito fue subastada por casi 120 millones de dólares, lo que equivaldría al total de 91 millones de euros, en Sotheby´s de Nueva York en mayo de 2012. En aquel entonces se convirtió en la pieza de arte más cara de la historia. Actualmente, la cifra ha sido superada por una obra de Leonardo Da Vinci.          

Otras obras del artista

  • Madonna
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Madonna (1894-1895) de Munch

Madonna (1894-1895) es otra de las obras más visitadas del Museo Munch. Es una de las cinco versiones que el artista llevó a cabo. En esta pintura hace referencia a la Virgen María con un aire de sensualidad, ya que presenta el torso de la figura desnudo. Aparece la etapa de la maternidad, el momento de concepción, bajo la imagen de una mujer que denota sensualidad y expresa temeridad y misterio. El rostro nos recuerda un momento de infelicidad que el pintor realza en sus obras; los ojos de la figura nos remiten a la muerte. La maternidad suele mostrarse en un mundo tierno, de cariño, mientras que en esta imagen aparece en una atmósfera de erotismo, destacando el cuerpo de la mujer. 

“La pausa en que el mundo entero se detiene en su órbita. Tu rostro encarna toda la belleza del mundo. Tus labios carmesí, como fruta en sazón, se entreabren como en un gesto de dolor. La sonrisa de un cadáver. Ahora la vida y la muerte se dan la mano. Se ha engarzado la cadena que une los miles de generaciones pasadas a los miles de generaciones por venir” (Munch)

  • El Vampiro

La obra El Vampiro (1893-1895) ha llevado a algunos autores como Javier Rubio Hípola a cuestionarse si se trata de un beso o un mordisco, pues en ella aparece una mujer mordiendo el cuello de un hombre. La obra es una muestra de amor y dolor. Hay quienes en esta pintura consideran la insinuación a las prostitutas que Munch visitaba. Sin lugar a dudas, se presenta a una mujer aparentemente perversa bajo una atmósfera sospechosa.

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El Vampiro (1893-1895) de Munch

Tras el pequeño recorrido en las obras del artista noruego, a lo largo de la exposición también se encuentran expuestas obras de otros artistas noruegos. De Munch se localizan pocas obras en el museo, especialmente las más importantes, pues el propio autor donó 1.100 pinturas, 4.500 dibujos y 18.000 impresiones a su ciudad natal. Este museo cuenta a su vez con exposiciones temporales, una de las más recientes ha sido comisariada por el escritor noruego Karl Ove Knausgård. El objetivo de esta muestra, tal y como este informó, es ofrecer un punto de vista diferente al que el artista brindaba en sus obras más destacadas, “un Munch que no parece Munch”.

El Museo Munch sufrió en 2004 un robo de las obras de Madonna y El Grito por unos encapuchados que se las llevaron a punta de pistola. Gracias a la policía fueron recuperadas y llevadas al museo de nuevo.

Edvard Munch es el artista más conocido de Noruega. A pesar de la sumida tristeza en la que vivía y que refleja en sus obras, consiguió conectar con el público con pinturas que han dado la vuelta al mundo. El mensaje existencialista que muestra en El Grito ha llevado a los admiradores de esta obra a contemplarla desde un punto de vista individualista, y comprendiendo su significado, pues el ser humano se ve sometido a la angustia y a la desesperación constantemente. La temática muestra las emociones y sentimientos propios de todo ser humano en la sociedad actual, donde uno de los problemas que más sufre la población es la ansiedad. Por tanto, cuando el que contempla el cuadro es capaz de ponerse en el lugar del artista y entender el motivo por el cual este lo llevó a cabo, se facilita la admiración de dicha obra de arte. La angustia y el deseo, la soledad, el amor y el odio, las pasiones y las emociones reflejadas en la obra pictórica de Munch están en constante contacto con el ser humano.

 

DATOS ÚTILES

  • Lugar: Museo Munch de Oslo (Munchmuseet)
  • Localización: Tøyengata 53, 0578 Oslo, Noruega
  • Web: www.munchmuseet.no

 


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