La revolución del arte llega al Palacio de Gaviria de Madrid

Por Arancha RÍOS @aranchariosp

Desde el pasado 10 de abril hasta el 15 de julio del 2018 tendrá lugar la exposición “Duchamp, Magritte, Dalí Revolucionarios del siglo XX” en el Palacio Gaviria de Madrid, una exhibición que reúne 180 obras de estilo dadaísta y surrealista.

Con la llegada de abril la sede de exposiciones Palacio de Gaviria ha presentado una muestra que, más allá de dejar en segundo plano el raciocinio y juicio humano, destaca la influencia que el universo dadaísta y surrealista tuvo sobre los movimientos del siglo XX. Estas dos corrientes, que jugaron un papel fundamental dentro de la cultura occidental, retaron y revolucionaron las pinturas tradicionalistas dejando un legado cultural que ha trascendido hasta nuestros días.

La comisaria de la exposición y experta Dadá y Surrealismo Adina Kamien-Kazhdan ha sido la responsable en montar este cosmos artístico. La Dra. Kamien-Kazhdan ha utilizado el espacio expositivo del Palacio Gaviria para distribuir a lo largo sus salas 180 obras procedentes del Museo de Israel de Jerusalén, una institución cultural que en pocos años ha logrado un elevado nivel en la clasificación museológica internacional. El diseño espacial, gestionado por el eminente arquitecto Óscar Tusquets Blanc, permite al espectador revivir el viaje paranoico que dominó el proceso creativo de genios como Dalí, Magritte, Man Ray, Duchamp o Ernst. Entre otras, el visitante podrá contemplar a través de una mirilla la reinterpretación de la Sala Mae West de Salvador Dalí y sentarse en el famoso sofá-labios que compone la obra.

self-portrait-mona-lisa
El fotomontaje Dalí as Mona Lisa  (1954) de Philippe Halsman

El componente interactivo que ofrece la recreación de este salón permite que, junto al resto de las obras que caracterizan parte del universo daliniano, el artista catalán ocupe un lugar fundamental a lo largo de toda la exposición. Siendo un hombre surrealista de pies a cabeza, sus cuadros repletos de elementos orgánicos que flotan, se derriten y convergen, son el tesoro del mundo irreal que domina el siglo XX. Un personaje que causó tal sensación (el gran “Avida Dollars” vivía para y por los medios de comunicación) que llegó a ser el objeto de obras como Dali as Mona Lisa (1954). Este fotomontaje es del fotógrafo Philippe Halsman y refleja, con una pizca de humor y critica, a Salvador Dalí convertido en Mona Lisa.

Por obras como ésta, el público no solo podrá sumergirse en este mundo surrealista por la forma en que se disponen los lienzos, esculturas y fotografías, sino también por la manera en que se presentan las distintas temáticas que emanan de cada una de las piezas. Así mismo, bajo el título “Deseo: musa y abuso”, la primera sala expone algunas de las piezas que nacieron de la admiración que sentía el artista de la época por el cuerpo femenino. Entre ellas destaca Tiempo Observatorio: Los Amantes (1932-1934) o Blanco y Negro (1926), ambas realizadas por Man Ray. No obstante, esta veneración hacia el sexo femenino era patriarcal y machista, una visión que se refleja en El Manifiesto Surrealista que escribe André Bretón en 1924. En él se dice: “lo importante es que seamos maestros de nosotros mismos, maestros de las mujeres y también del amor”.

lesamoureux1934
Tiempo Observatorio: Los Amantes (1932-1934), una de las obras icónicas de Man Ray

Éste y el resto de conceptos surrealistas y dadaístas que obsesionaron a los artistas del momento quedaron manifiestos en cuadros, fotografías, montajes y collages compuestos de elementos de la vida diaria. Con ellos, los pintores y fotógrafos realizaron sorprendentes yuxtaposiciones que sedujeron, impactaron y desorientaron al observador. Algunas de estas piezas forman parte del apartado “Yuxtaposiciones maravillosas”, un espacio que muestra obras como Rueda de bicicleta, el famoso ready-made que realizó el dadaísta Marcel Duchamp en 1913. Ésta es una de las primeras piezas del “arte encontrado”, una corriente que impulsó Duchamp para demostrar que, los objetos ya confeccionados que se dignifican contextualizándolos en un espacio pertinente (como en un museo), son obras de arte porque el individuo los ha descubierto como tal. Así, una rueda que se descubre como un objeto artístico al haberla aislado de su primer contexto (como parte de una bicicleta), se convierte en una pieza digna de exposición. Otro de los populares ready-made del promotor de este movimiento es La Fuente (1917), un urinario que Duchamp convierte en obra de arte al invertirlo, firmarlo y denominarlo “fuente”.

La tercera área temática que conforma el recorrido es “El automatismo y su evolución”. En  esta parte de la muestra se exponen cuadros y fotografías que nacieron a partir de la escucha atenta del autor hacia su inconsciente. “Automatismo y evolución” demuestra que, a través del dibujo automático basado en el impulso inconsciente humano, se pueden llegar a crear auténticas obras de arte. Esta técnica, inspirada por el psicólogo austriaco Sigmund Freud, también se utilizó dentro del universo fotográfico con artistas como Man Ray o del escrito, con poetas como André Bretón. Algunos de los cuadros aquí expuestos son producto de Joan Miró, Jean Arp o Marx Ernst.

el-castillo-de-los-pirineos-rene-magritte
El castillo de los Pirineos, cuadro que pinta René Magritte en 1959

Las dos últimas salas temáticas de la muestra, “Bioformismo y metamorfosis” e “Ilusión y paisaje onírico”, exponen la obra de pintores como Yves Tanguy con cuadros de formas ambiguas, híbridas y orgánicas y de genios como René Magritte, pintor surrealista belga que destaca por sus ingeniosas composiciones. En “Bioformismo y metamorfosis” también se presenta un mundo que supera lo místico al fusionar culturas, creencias y mitos que se representan a través de formas simbólicas de la mano de artistas como Victor Brauner.

En “Ilusión y paisaje onírico” quien destaca es René Magritte, que adopta un papel fundamental a lo largo de la exposición con imágenes repletas de complejas asociaciones y metáforas visuales. Gracias a las emblemáticas obras de Magritte, el autor destaca entre los demás haciendo que, junto a Duchamp y Dalí, sea uno de los principales representantes de los movimientos que singularizan la muestra. Una de las obras más populares es El castillo de los Pirineos de 1959, una pintura que protagoniza el folleto de la exposición y que produce una impresión que, lejos de dejar indiferente al espectador, lo conmueve e inquieta. El paisaje que se contempla es un espacio onírico en el que destaca la contradicción que origina la propia gravedad, haciendo ligero lo que pueda resultar tan pesado como lo es este castillo. Es sin duda, una de las obras más representativas del universo surrealista de Magritte.

Así, se compone una ruta artística que ha sido producida por la compañía italiana Arthemisia y Art Projects S.r.l. y la Fondazione Cultura e Arte que, en cooperación del Museo de Israel de Jerusalén, el Ayuntamiento de Madrid y la Embajada de Israel en España, han logrado que la revolución del arte del siglo XX se instale en Palacio de Gaviria de Madrid.

Reviviendo la Exposición Internacional de Surrealismo de 1938

Además de rendir homenaje a Salvador Dalí reconstruyendo el retrato tridimensional de la famosa actriz estadounidense Mae West que se expone en el Teatro-Museo de Figueres, el arquitecto, pintor y diseñador Óscar Tusquets Blanc ha querido rememorar la Exposición Internacional de Surrealismo de 1938 con la instalación1.200 sacos de carbón de Duchamp. Esta ceremonia artística marcó el apogeo del movimiento surrealista antes de la guerra, cuando Marcel Duchamp y otros de los principales representantes del arte contemporáneo del siglo XX, como Jean Arp, Dalí, Max Ernst, Masson o Man Ray, organizaron el encuentro. Además, la exposición Internacional del Surrealismo ofreció al público una excelente muestra de lo que esta corriente había producido en la fabricación de objetos, como esos 1.200 sacos de carbón que ochenta años después se vuelven a exponer en Madrid.

 Entonces, ¿qué es el surrealismo?

Es, al fin y al cabo, una de las corrientes artísticas más importantes del siglo XX. Rompió moldes y esquemas, omitió cualquier límite posible y propuso de la mano de artistas que buscaban en las profundidades de su inconsciente, una nueva forma de comprender nuestro mundo desde lo onírico, cambiante e irreal. Un movimiento que revolucionó el arte proponiendo representar temas que, si existen, probablemente lo hagan en un estado de somnolencia que, como el propio término indica, van más allá de la realidad. Muchos de los postulados, actitudes y métodos del movimiento Dadá, continúan presentes en la corriente del subconsciente, es por ello que la exposición liga el surrealismo con el dadaísmo. No obstante, mientras el dadaísmo mantiene la negación como una vía de liberación, el surrealismo lo hace con la afirmación.

 La clave para comprender el movimiento es que el surrealismo, más que una manera o forma de crear, busca una determinada actitud con la que enfrentarse a la vida. De esta mirada crítica y constructiva, provocadora y libre, incontrolada y desenfrenada, nacen obras emblemáticas como Los amantes (1928) de René Magritte, El carnaval del arlequín (1925) de Joan Miró o El gran masturbador (1929) de Salvador Dalí.

Para aquellos que quieran informarse más a fondo sobre las características de esta corriente pueden encontrarlas en alguno de los dos manifiestos surrealistas que escribe André Bretón en 1924 y 1929.

_B5A1843
Reconstrucción de la instalación 1.200 sacos de carbón que Duchamp expuso en la Exposición Internacional de Surrealismo en 1938.

DATOS ÚTILES:

  • Lugar: Palacio de Gaviria
  • Dirección: Calle del Arenal, 9 28013 Madrid
  • Web: http://revolucionariosmadrid.com
  • Fechas: Del 10 de abril al 15 de julio de 2018
  • Transporte: metro: Ópera (Líneas 2, 5 y R) Sol (Líneas 1, 2 y 3). Autobús: Líneas 3, 15, 39, 50, N16, N26. Cercanías: Madrid – Sol. Alquiler bicis con BiciMAD: Estaciones 1, 25 y 31           Precios: 13 euros para adultos. 11 euros reducida (estudiantes, personas con discapacidad, desempleados y personas mayores de 65 años). 5 euros para niños de 5 a 11 años. 10 euros entrada en grupo por persona y 5 euros entrada de grupo escolar por alumno. Los lunes 8 euros para universitarios. Entrada gratuita para niños menores de cinco años.
  • Horario: Lunes, martes, miércoles, jueves y domingo de 10.00h a 20.00h. Viernes y sábados de 10.00h a 21.00h (la taquilla cierra una hora antes).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s