De antiguo búnker a galería de arte contemporáno

Por Belén GARCÍA. @belengarcia_8

La galería de arte Sammlung Boros, situada en el barrio de Mitte (Berlín), empezó siendo un refugio antiaéreo del Tercer Reich. Sin embargo, tras un giro inesperado en el transcurso de la historia, en 2008 comenzó a albergar la colección privada de arte contemporáneo del prestigioso Christian Boros.

La historia que albergan sus muros

Karl Bonatz realizó el diseño del edificio a raíz del encargo que recibió de Adolf Hitler. Pero la elaboración del proyecto no fue libre, sino que tuvo que ajustarse a las premisas e instrucciones del arquitecto jefe de la Alemania nazi, Albert Speer. La construcción concluyó en 1942, y puede decirse que posee un incalculable valor histórico. Fue levantado con unos muros de 180 centímetros de grosor, pues quisieron que sirviera como refugio antiaéreo en caso de ser atacados por el bloque enemigo.

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                                 Fachada del búnker. Fotografía por Noshe & Handou                                           

 

De esta manera, podrían ponerse a salvo en torno a unas 3.000 personas, distribuyéndose por los cinco pisos que conforma la edificación defensiva

Tras la caída del régimen nazi, y durante la etapa de posguerra, el Ejército Rojo, formado por tropas soviéticas, lo utilizaron como prisión. Más tarde, Alemania quedó dividida, por el muro que atravesaba Berlín, en la República Federal alemana y en la República Democrática. Es entonces cuando el búnker quedó habilitado como almacén de secado de frutas tropicales gracias a las gruesas paredes que posibilitaban las condiciones óptimas para su conservación. Con la unificación de las dos Alemanias, allá por finales de los 80′, el búnker se transformó en una sala de fiestas de música tecno, hasta que finalmente, en 1995, la policía lo cerró.

El búnker del arte

Así concluyeron las más que curiosas modificaciones de uso del búnker, unos cambios que nada tuvieron que ver con la inesperada renovación que vendría a producirse de mano del multimillonario diseñador Christian Boros, quien decidió comprarlo en el año 2003 y convertirlo en su vivienda. Creó un espacio en el que además dio cabida a su colección de arte contemporáneo  internacional, quedando repartida en  3.000  metros  cuadrados  y  80 habitaciones destinadas únicamente a su exhibición. La remodelación fue encargada a la firma “Realarchitektur” y todo el proceso finalizó en 2007. Al año siguiente, todo estaba preparado y correctamente aclimatado para la inauguración de la primera exposición.

La colección privada de la familia Boros está formada por más de 700 obras. Algunas de ellas, fueron realizadas en los años 90, comenzando así un recorrido artístico hasta la actualidad. A los visitantes se les brinda la oportunidad de conocer el arte relacionado con la arquitectura del edificio, que solamente por la sorprendente historia que esconde, ya merece la pena visitar. La primera exposición fue mostrada desde el año 2008 al 2012, y al igual que las que se han efectuado posteriormente, requirió de un tiempo de instalación y acondicionamiento de las habitaciones que en ocasiones duró incluso meses.

En este programa expositivo pudieron verse alrededor de 130 obras de colecciones de 22 autores que imprimieron a sus creaciones unas características estéticas diversas y de un acentuado toque personal. Fue destacable la recreación de un árbol de madera procedente de China, de seis metros de altura, de Ai Weiwei. También se expuso un grandioso dibujo  de  Dirk  Bell,  que  ocupó  35  metros cuadrados del techo del búnker; además de una llamativa tela de araña hecha con cables, cuyo creador fue Tomás Saraceno.

Hay que señalar que las obras expuestas no están identificadas  porque  Christian  Boros  así  lo  prefiere,  y  es  que en ocasiones alegó que, lo que ofrece al público que visita las instalaciones, no es un museo, es un “sótano de recreo”. Muchas de las personas que van a verla salen contrariadas por la experiencia, pero sin duda, visitar el Sammlung Boros y poder ver el edificio tanto exteriormente, como las exposiciones de su interior, es una excelente apuesta.

En  esta vivienda/ galería, hay cabida para todo tipo de arte; o más bien, para todo tipo de método o técnica artística desde la que se pueda establecer una relación comunicativa con el visitante: fotografías, pinturas, obras escultóricas, vídeos o recreaciones de sonido.

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Obras en las salas expositivas. Fotografía por Noshe & Handou

La exhibición fue todo un éxito, pues atrajo a más de 120.000 visitantes y fue necesaria la organización de 7.500 tours. Todo ello explicado mediante historiadores de arte, que fueron los guías. Como dato curioso, hay que destacar que los autores de las creaciones, a día de hoy, tienen habilitado su propio espacio personal en el búnker, donde desarrollan sus obras hasta que las finalizan.

Por poner un ejemplo sobre el trabajoso proceso de climatización de las salas al que hice referencia anteriormente, entre los años 2012 y 2016, hubo otra exposición para la que fueron necesarios 3 meses de preparación y acondicionamiento del espacio.

Durante la muestra de arte de estos años, una de las piezas instaladas más bellas fue la de Olafur Eliasson, obra de gran colorido en la que puede apreciarse el juego de luces y sombras, destellos y reflejos.

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Instalación de Olafur Eliasson. Fotografía de Noshe & Handou

El resultado de la combinación de arte y modernidad

La familia Boros tiene su vivienda en el mismo edificio donde están expuestas las obras de arte contemporáneo. Tras muchos años de reforma para su puesta a punto, consiguieron fusionar el arte con la comodidad de una casa, distribuyendo su colección  por  las diferentes plantas.

El último piso del búnker no está abierto al público, pues allí es donde los dueños viven. Los objetos cotidianos de una casa normal, están mezclados con auténticas obras de arte en el espacio de 450 metros cuadrados del que dispone el ático.

La colección de la familia Boros va aumentando poco a poco. Son amantes del arte, y ya hace tiempo que se dieron cuenta de que se trata de una buena inversión a la que le pueden sacar partido, por lo que paulatinamente amplían su colección.

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Una de las habitaciones del ático donde vive la familia Boros. Fotografía por Ailine Liefeld

Datos útiles

  • Sammlung Boros está situado en el barrio de Mitte, Berlín; en el número 20 del Reinhardtstraße Bunker, código postal 110117. Este barrio está en el distrito centro de Berlín, por lo que cerca de la galería de arte se encuentran lugares tales como el Reichstag, los Ministerios Federales o la Puerta de Brandeburgo.
  • Como información adicional, el número de teléfono es: +49 (30) 27 59 40 65.
  • El horario de visita, para los jueves es de 16:00 a 21:00 horas, mientras que de viernes a domingo es de 10:00 a 18:00 horas. De lunes a miércoles, no está abierto al público.
  • Tanto para realizar visitas individuales como para hacerlas en grupo, hay que solicitar una reserva previa a:  info@sammlung-boros.de
  • En la página web, http://www.sammlung-boros.de hay una sección dedicada a las visitas. Aquí se indica qué días de enero de 2017 podrá visitarse la exposición.

 

 

 

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