Medianoche en París, una perspectiva cultural

Por Laura CANO @letsdoitbich

¿A cuántos personajes de Medianoche en París podrías reconocer? La cinta de Woody Allen, además de ser una comedia mágica y amena, también pone a prueba tus conocimientos de arte, literatura, música y cultura.

“La nostalgia es negación”, asegura Paul (Michael Sheen), el personaje más pedante de Medianoche en París (2011) de Woody Allen. Y sobre tal enunciado se forja el argumento de esta mágica historia. Pero el concepto de “nostalgia” no será lo mismo para unos personajes que para otros. Para Gil Pender (Owen Wilson), novelista contemporáneo, el paraíso es el París bohemio de los años 20. Está convencido de que nació en la época equivocada.

La tema principal de esta película nos habla de la añoranza que sentimos por las décadas pasadas. Pensamos que son mejores, que tuvieron personajes más importantes, que se aportaron más cosas, y hacemos una comparación injusta entre la época que vivimos y la que consideramos fue la edad de oro. Pero no caemos en que las personas que vivieron el tiempo que deseamos tenían estos mismos sentimientos de melancolía por otra era. Es el caso de Gil.

foto 1
Los actores Alison Pill y Tom Hiddleston interpretan a Zelda (1900-1948) y Scott Fiztgerald (1886-1940)

La trama gira en torno a un viaje al pasado que el héroe efectúa en la ciudad de las luces. De súbito, el frustrado novelista se encuentra en una fiesta que parece salida de sus mayores fantasías: reconoce al pianista, pero no puede ser él, ¡Cole Porter lleva décadas muerto! Una entusiasta pareja se le presenta como Scott y Zelda Fiztgerald. Poco después se encuentra en el célebre club nocturno Bricktop, y la bailarina a la que contempla atónito no es otra que Josephine Baker. Y así, el novelista se embarca en un viaje por los felices años veint, donde convive con grandes de la literatura y el arte.

A lo largo de las escenas podemos reconocerlos, algunos con solo mirarlos, a otros los identificamos cuando escuchamos sus nombres. Tanto si aún no has visto esta película, como si te quedaste con cara de interrogante cuando aparecieron algunos personajes, a continuación presentamos un escueto informe de cada personaje histórico que Woody ha tomado prestado de la historia del arte, para hacer un cameo inmortal.

Scott (1896-1940) y Zelda Fitzgerald (1900-1948)

–Si te dijera que pasé la noche con Hemingway y Scott Fizterald. ¿Qué dirías? […]

–Pensaría que tienes un tumor cerebral.

–Te digo que Zelda Fiztgerald es justo como la conocemos, por todo lo que hemos leído en libros y artículos. Es encantadora, pero muy loca, y no le cae bien a Hemingway para nada. Y Scott sabe que Hemingway está en lo cierto, pero se ve que lo aflige porque la ama.[1]

Interpretados respectivamente por Tom Hiddleston y Alison Pill. Él, escritor de novelas e historias cortas donde reflejaba el desencanto de la juventud estadounidense después de la Primera Guerra Mundial (A este lado del paraíso, Hermosos y malditos, Suave es la noche y El gran Gatsby); ella, escritora de artículos de revistas e historias cortas. Ambos se convirtieron rápidamente en celebridades de Nueva York. En los años veinte se mudaron a París, donde convivieron con grandes artistas como Hemingway o Porter.

Pero Zelda y Scott tuvieron un matrimonio tormentoso, lleno de celos y resentimientos. En la película, Gil se ve obligado a calmar a la temperamental Zelda ofreciéndole “una pastilla del futuro” (un valium). Lamentamos decir que, en la vida real, no hubo píldora que salvara a esta mujer de sus neurosis; provocadas, en su mayor parte, por el alcoholismo de su marido. En 1930 Zelda fue diagnosticada con esquizofrenia, y pasaría el resto de su vida de sanatorio en sanatorio.

Cole Porter (1891-1964)

Interpretado por Yves Heck, encontramos a Porter al piano, animando un guateque al ritmo de Let’s Do It (Let’s Fall in Love). Se trata de un compositor e intérprete estadounidense que, si bien en los años 20 comenzaba a palpar el éxito, fue en la década de los treinta cuando se convirtió en una estrella. Sin embargo, él y su esposa Linda poseían una casa en la capital francesa a la que viajaban muy a menudo para descansar y disfrutar junto a sus respectivos amantes. De este modo, y dado que el matrimonio pasó esa década en un desenfreno subido, es posible que el genial músico amenizase alguna fiesta que otra.

 

Josephine Baker (1906-1975)

La bailarina, escandalosa y exitosa artista afroamericana se marca un charlestón con Gil y los Fiztgerald en su primer encuentro. Baker (Sonia Rolland) fue la primera mujer negra en protagonizar una importante película, Zouzou (1934), y en convertirse en una animadora de fama mundial. También es conocida por sus contribuciones al movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y por ayudar a la resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial.

foto 2
Corey Stoll interpreta a Ernest Hemingway (1899-1961)

Ernest Hemingway (1899-1961)

Interpretado por Corey Stoll, fue un periodista y escritor estadounidense, y uno de los más reconocidos del siglo veinte. En 1922 se trasladó a París, donde se relacionó con otros artistas modernistas como los mencionados Fiztgerald o Gertrude Stein, entre otros. Su único interés en aquel periodo de entreguerras era crear literatura en una buhardilla parisina y vivir historias como las que describió en “Fiesta” (1926): bailes con mucho whisky para olvidar la crisis emocional y, sobre todo, no dejarse destruir por nadie.

–[Gil] ¿La leerías?

–[Hemingway] ¿Tu novela?

–Sí, tiene 400 páginas. Y sólo busco una opinión.

–Mi opinión es que la odio.

–Pero no la has leído.

–Si es mala, la odiaría porque odio la mala escritura. Si es buena me daría envidia y la odiaré más. Créeme, no quieres la opinión de otro escritor.

Corey Stoll muestra muy bien el carácter dual del escritor: la pasión y la frustración, el idealismo y el desencanto. La mañana del dos de julio de 1961, el escritor estadounidense se suicidó con un escopetazo en la cabeza. Ganó el premio Pulizter por su cuento “El viejo y el mar”, y más tarde el Nobel de Literatura por su obra completa. Además de las ya mencionadas otras obras  consideradas importantes son Adiós a las armas y Por quien doblan las campanas.

gERTRUDE STEIN
Kathy Bates interpreta a Gertrude Stein (1874-1946), detrás aparece su retrato pintado por Pablo Picasso

Gertrude Stein (1874-1946)

–[Gertrude] Me alegra que estés aquí, puedes ayudarnos a decidir quien está mal. Le decía a Pablo (Picasso) que ésta pintura no captura a Adriana, que es universal, pero no muestra objetividad.[2]

Con la sutileza de un camionero, la oronda actriz (Kathy Bates) dispensa apreciaciones a diestro y siniestro. Y puede hacerlo, puesto que su personaje es Gertrude Stein, amiga de Picasso (quien le pintó un retrato que puede verse en el filme), de Hemingway y muchos otros. Esta filósofa, escritora, poeta, editora y coleccionista de arte, ha quedado como una de las figuras intelectuales más influyentes de su tiempo. En 1903 se traslado a París, haciendo de Francia su hogar de por vida. Su casa se convirtió en el centro del vanguardismo, donde convivió con y apoyó a muchos literatos y artistas del movimiento avant-garde (Picasso, Matisse y Braque). Como escritora desarrolló un estilo en el que repetía palabras a modo de interpretación del cubismo en literatura (la histórica frase “una rosa es una rosa es una rosa” no es solo una canción de Mecano, sino parte de un famosísimo poema de Stein). Obras importantes: Fernhurst, Three lives, Ser americanos, Word Portraits o Tender Butt.

Adriana de Bordeaux 

–Aquí está el maravilloso Picasso. Si no estoy equivocado, pintó este retrato maravilloso, de su amante francesa Medeleine Bissau en los 20.

–Paul, ahí estás equivocado.

–¿En serio, Gil?

–Si no estoy equivocado, este fue un fallido intento de capturar a una joven francesa llamada Adriana de Bordeaux, si no estoy equivocado, quien vino a París a estudiar moda para el teatro, y estoy seguro que tuvo una aventura con Modigliani, después con Braque, que fue como Pablo la conoció, Picasso. Lo que no entiendes de este retrato es la sutileza de su belleza. Era hermosa.[3]

Gil se enamora de esta joven interpretada por Marion Cotillard, Adriana de Burdeos, amante de Braque, Modigliani, Picasso, Hemingway y Gil. Pero, ¿existió realmente esta joven? La respuesta es “no”, el personaje es puramente ficticio. No obstante, nos ha parecido destacable en el sentido de que el panorama artístico de París en el periodo de entreguerras rebosaba de mujeres independientes, con aspiraciones artísticas y multitud de amantes ilustres (el mejor ejemplo, Anaïs Nin). Adriana es la destilación de este arquetipo de “musa de los veinte” concebida por Woody.

Picasso
Marcial Di Fonzo Bo, interpreta a Pablo Picasso (1881-1973)

Pablo Picasso (1881-1973)

Gil conoce al pintor y escultor español en medio de una discusión con Stein sobre el cuadro anteriormente mencionado. Aunque en la película se trate de un supuesto retrato de Adriana, en realidad la obra se titula “Baigneuse” (1928, Musee Picasso, París) y pertenece al surrealismo.

Interpretado por Marcial Di Fonzo Bo, el gran Picasso se muestra como un artista cuyo deseo sexual nubla la capacidad de representar la “sensualidad” en lugar de la “sexualidad”. Picass fue uno de los creadores y exponentes de grandes movimientos como el cubismo. Ejerció una gran influencia en otros artistas y pintó más de dos mil obras que se exhiben actualmente en los mejores museos del mundo. Algunas de ellas son: El entierro de Casagemas, Retrato de Gertrude Stein, La familia de saltimbanquis, Las señoritas de Avignon, El Guernica o La paloma de la paz.

George Braque (1882-1963) y Amedeo Modigliani (1884-1920)

A estos dos artistas solo se les menciona como ex-amantes de Adriana. Por ello, no podíamos dejar pasar la oportunidad de recordar que en la vida real Picasso y Modigliani mantenían una ácida rivalidad que en la película, aparece retratada sutilmente (el primero le ha robado la musa al segundo). Amedeo Modigliani, fue un pintor y escultor italiano perteneciente a la denominada Escuela de París. Murió pobre y de tuberculosis, no obstante es considerado uno de los mayores artistas del siglo y su pintura “Nu Couché” (1917) se vendió en 2015 por 170,4 millones de dólares, la segunda obra mejor pagada de la historia solo superada, como no podía ser de otra forma, por Picasso. No es de extrañar que cuando Gertrude Stein le comunica a Gil que ha comprado un Modigliani por cuatro perras, nuestro héroe le pregunte si se puede llevar cinco o seis. En cuanto a Braque, fue un pintor y escultor francés y junto con Picasso, uno de los iniciadores del cubismo.

BUÑUEL Y DALI
Adrien  De Van y Adrien Brody como Luis Buñuel (1900-1983) y Salvador Dalí (1904-1989)

Luis Buñuel (1900-1983)

Pese a que cuando Gil Pender se lo sugiere[6], el cineasta aragonés se queda musitando “¿qué sentido tiene”, al final lo acabó pillando. El ángel exterminador (1962) es el título de la película cuya premisa apunta nuestro protagonista en Medianoche en París. Intepretado por Adrien DeVan, Luis Buñuel es uno de los máximos representantes del cine español. En su obra cinematográfica podemos ver reflejada la crítica hacia la clase burguesa, la religión o la represión sexual; así como una visión pesimista y cruel de la vida. La muerte también era un tema que le obsesionaba.

En el filme aparece acompañado de Salvador Dalí. Y es que, en la realidad, los dos artistas se conocieron en La Residencia de Estudiantes de Madrid y a partir de entonces se harían compañeros inseparables hasta 1929, cuando tuvieron sus más y sus menos. Fue una amistad apasionada que ha legado dos obras maestras a la historia del cine: Un perro andaluz y La edad de oro, en las cuales Dalí colaboró con Buñuel para realizar el guión.

Salvador Dalí (1904-1989)

–[Man Ray] Un hombre enamorado de una mujer de otra era… Veo una foto.

–[Luis Buñuel] Veo una película.

–[Gil] Veo un problema enorme.

–[Dalí] ¡Veo un rinoceronte! [4]

Decididamente, el pintor de Figueres (Adrien Brody en la película) tenía una obsesión con los rinocerontes. Pero no lo sacó a relucir hasta los años 50. Siempre fascinado por la geometría, Dalí se obsesionó tanto con la forma de su cuerno como con las conexiones de este animal con el mito del unicornio. Su personalidad imaginativa, excéntrica y narcisista lo caracterizaba. Salvador Dalí es considerado uno de los más grandes exponentes del surrealismo y de la historia del arte en general. También trabajó en la escultura, el cine y la fotografía. Mantuvo un estilo ecléctico, pero muy personal y reconocible por sus imágenes impactantes y oníricas.

Man Ray (1890-1976)

–[Gil] Pensarán que estoy borracho, pero tengo que contárselo a alguien. Vengo de otra época distinta, de otra era, del futuro. Vengo desde el dos mil hasta aquí. Me monto en un auto y viajo en el tiempo.

–[Man Ray] Exactamente correcto. Habita en dos mundos, hasta el momento no veo nada raro.

–Sí, ustedes son surrealistas, ¡pero yo soy un tipo normal! [5]

Emmanuel Radnitzky o Man Ray, como se le conoce mundialmente, es el surrealista que convirtió la fotografía en arte. Ray (Tom Cordier en la película) aplicó el dadaísmo y el surrealismo como vanguardias también en la disciplina fotográfica. Las mujeres fatales y sus desnudos son recurrentes en su obra. De hecho, gracias a la inspiración de su modelo y amante Kiki de Montparnasse, nació una de sus obras más emblemáticas, “Le Violon d’Ingres”, que refleja en una sola imagen todo lo que este creador es para el arte. La pose de la mujer nos traslada inmediatamente al pintor Ingres, admirado por Man Ray, pero a su vez nos mete de lleno en ese juego de dobles lecturas, convirtiendo el cuerpo de la mujer en un gran violonchelo por medio de esas “efes” añadidas posteriormente en edición.

T.S Eliot (1888-1965)

Thomas Stearns Eliot, interpretado por David Lowe, recoge a nuestro héroe en su coche. Su actitud en el filme, tan simpática, contrasta con el personaje real, excelente literato pero también ultraderechista acérrimo, muy poco amigo de las fiestas. Eliot fue un poeta, dramaturgo y crítico literario cuyas obras más conocidas son La tierra baldía, Asesinato en la catedral y The cocktail party.

Edgar Degas (1834-1917) , Paul Gauguin (1848-1903) y Tolouse-Lautrec (1864-1901)

Cuando Woody quiere rizar el rizo, embarca a sus protagonistas en un viaje en el tiempo dentro de un viaje en el tiempo para que podamos conocer a estos tres ases de la pintura. Pese al jolgorio, hay que decir que en la Belle Epoque (1817-1914), Tolouse-Lautrec (Vincent Menjou) y Edgar Degas ya estaban bastante mayores, mientras que Paul Gauguin (Olivier Raboudin) vivía retirado en la Polinesia.

De todas formas, el trío charla en una mesa del recientemente inaugurado Moulin Rouge. La pintura de Toulouse-Lautrec se impregna de la fascinación que le producen los lugares de espectáculos nocturnos, y gran parte de su obra refleja lo que allí acontece, en especial en torno a las figuras de las bailarinas. Además, los dueños de este tipo de cabarets le pedían que dibujara carteles para promocionar sus espectáculos, algo que entusiasmó mucho al pintor, ya que en sus largas noches en estos locales dibujaba todo lo que veía y lo dejaba por las mesas, como se ve en Medianoche.

Reconocemos a Degas por su pincelada impresionista y sus escenas sobre la vida parisina. Ya que le situamos en el Moulin, cabría destacar aquí sus escenas de cafés (La absenta o Cantante con un guante), aunque le conozcamos como el pintor de las bailarinas. Por último, Gaugin fue un pintor posimpresionista  y su trabajo fue una gran influencia para los vanguardistas fraceses como Picasso y Matisse.

Otras referencias

–Gran parte del trabajo de Rodin estuvo influenciado por su esposa Camille

–Sí, lo fue, pero Camille no era su esposa sino su amante.

–¿Camille? No.

–Sí, Rose era su esposa.

–Nunca estuvo casado con Rose.

–Sí lo estuvo, durante los últimos años de su vida.

–Creo que se equivoca.

–¿Discutes con la guía?

–Sí.

Por mucho que el espabilado de Paul trate de comernos la oreja con sus historias, los hechos fueron los que nos recuerda la guía (Carla Bruni): Auguste Rodin, escultor francés contemporáneo del Impesionismo, mantuvo una apasionada relación con la escultora Camille Claudel, con quien se casó en 1886. Pero cuando su otra amante Rose Beuret cayó gravemente enferma, el autor de El pensador, se casó con ella en 1917, quien murió dos semanas después. La pobre Camille acabó muriendo en un sanatorio mental, abandonada por todos.

Y  cómo olvidarnos de citar el cartel de la película, clara alusión a La noche estrellada, obra maestra del postimpresionista Vincent Van Gogh.

La cinta de Woody Allen, aunque se tome algunas licencias cinematográficas, es un paseo mágico por la historia del arte en el periodo entre la Belle Epoque y la Segunda Guerra Mundial. El argumento quizás nos hable del deseo de vivir en un lugar en el que soñamos, en el que se respira glamour y arte; pero de manera más profunda invita a la creación de ese espacio, de nosotros y para nosotros. No todo esta inventado ya, y en nosotros está el estancarnos o avanzar. Como decía Luis Alberto Spinetta, “aunque me fuercen yo nunca voy a decir que todo tiempo por pasado fue mejor, mañana es mejor”.

NOTAS

[1]          Medianoche en París, min. 29:17
[2]        Medianoche en París, min. 35:54
[3]     Medianoche en París, min. 45:12.
[4]     Medianoche en París, min. 57:55.
[5]     Medianoche en París, min. 56:40.
[6]     Medianoche en París, min. 1:12:57.

LA PELÍCULA

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s