Chagall, un genio entre lo sagrado y lo profano

Por Alicia MATÍA @matia_alicia

La fundación Canal acoge hasta el 10 de abril una exposición sobre el pintor ruso-francés considerado uno de los artistas más importantes del siglo XX. La muestra, que se centra sobre todo en su actividad gráfica, recoge unas 100 obras en papel en las que el Chagall busca relacionar lo sagrado con lo profano.

Marc Chagall nace en 1887 en Vítebsk, Bielorrusia. En 1911 se traslada a París para completar su educación artística y experimentar la modernidad. A pesar de abandonar Rusia, no abandona la que se volvería temática central de su obra: la estrecha relación entre lo humano y lo divino. Citando al propio Chagall, “mis temas los he llevado conmigo desde Rusia, París los ha dilucidado”.

Este pintor, considerado un maestro del color en el arte moderno, desarrolla un estilo muy personal y colorista. Su obra oscila entre la representación de temas bíblicos religiosos y de escenas de la vida cotidiana que, en ocasiones, se funden en el lienzo reflejando una de sus premisas, el mundo como una parábola religiosa. Aunque él no se consideraba especialmente religioso, sí estaba preocupado por lo trascendental y reconoció que en su obra están muy presentes los elementos de la fe judía. Quiere ofrecer una visión humanista de las sagradas escrituras, acercando los personajes al público mediante la creación de una iconografía diferente a la utilizada por otros artistas y notablemente distintiva. Chagall crea su propio lenguaje pictórico.

Las tres acróbatas

Marc Chagall, Las tres acróbatas (1957)

Chagall fue educado en la doctrina jasidista bielorrusa, una interpretación ortodoxa de la fe judía basada en la convicción de que más allá de Dios no existe nada, otorgando a lo divino un carácter omnipresente en la vida cotidiana. Esto, sin duda, influye decisivamente en su obra, que aúna su experiencia personal, mitos y religión.

Las obras presentes en la exposición han sido cedidas por el Kunstmuseum Pablo Picasso Munster (Alemania). Esta muestra abarca el período creativo entre los años cuarenta y ochenta, en el que hace uso de sus técnicas gráficas más características: litografías a color, xilografías y aguafuertes. La creación de este prolífico autor se compone de más de mil litografías. Su volumen pictórico se ha comparado con el de Picasso, recibiendo Chagall por ello el apodo de “El Picasso judío”.

Muelle de la Tournelle

Marc Chagall, Muelle de la Tournelle (1960)

La exposición se divide en tres bloques cuya temática común es la reflexión sobre la inclusión de lo religioso en lo mundano y viceversa.

Divino y Humano es el máximo exponente de cómo lo sagrado y lo profano se pueden llegar a fundir. Esta sección engloba diversos cuadros que representan la visión que tenía el pintor de París incluyendo frecuentemente elementos de corte religioso. Aunque Chagall jamás explicitó en sus títulos que fuese París la ciudad reflejada en estos cuadros, no parece necesario que lo haga, pues estos incluyen edificios representativos de la urbe, como la Torre Eiffel o la Place de la Concorde, que permiten su rápida identificación. Sirviéndose de ellos para sus representaciones religiosas. En esta sección también podemos observar la presencia de personajes vinculados a la vida circense, autorretratos y representaciones de su taller.

La sección de La Biblia es una selección de veinte obras consideradas por el propio artista como la cumbre de su creación gráfica. Las tradiciones religiosas hebraicas y cristianas se mezclan con motivos vanguardistas. Chagall da preeminencia en estas creaciones a la figura de los profetas y los patriarcas como Moisés.

Moisés y la serpiente

Marc Chagall, Moisés y la serpiente (1956)

Las Almas Muertas es la tercera y última sección de la exposición. Debe su nombre a la obra homónima del escritor ruso, Nikolai Gogol, que gustó especialmente a Chagall. Éste decidió utilizarla como inspiración para hacer diversas representaciones de la sociedad rusa, centrándose sobre todo en el ambiente rural. El artista consideraba que Gogol había plasmado a la perfección la sociedad feudal terrateniente al borde de su desaparición. Estas obras son un homenaje del pintor a su patria, Rusia.

Las almas muertas

Marc Chagall, Las almas muertas (1948)



Más información en: www.fundacióncanal.com

Canal de Isabel II – Plaza Castilla // Comisario de la exposición: Markus Müller, director del Kunstmuseum Pablo Picasso Münster (Alemania) y Ann-Katrin Hann, conservadora jefe del Kunstmuseum Pablo Picasso Münster (Alemania)

Apertura al público: 4 de febrero 2016 – 10 de abril de 2016.

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