Munch, retrato de una obsesión

Por Paloma Tracey VICENTE @traceydiaz

El museo Thyssen-Bornemisza  de Madrid en colaboración Museo Munch de Oslo nos traen del 6 de octubre de 2015 al 17 de enero de 2016 Arquetipos, título que da nombre a la primera exposición dedicada a Edvard Munch desde 1984. Esta muestra nos ofrece una visión plena de la producción  de uno de los padres del arte moderno invitándonos a profundizar tanto en sus obras como en su vida.

Comisariada por Paloma Alarcó y Jon-Ove Steihaug, Arquetipos nos adentra en la vida del autor a través de sus obras, todas ellas canalizadas mediante sentimientos. Mediante un recorrido lineal la exposición nos adentra, en un primer momento, en la oscuridad que predominaba la primera parte de la vida del noruego con obras como Los Solitarios (1894) o La Niña Enferma (1896) hasta una luz posterior con El Manzano( 1921) o Las Mujeres en el puente ( 1934).

Las mujeres en el puente (1934-1940)
Mujeres en el puente, 1934-1940

La muestra, formada por ochenta obras, está dividida en nueve secciones organizadas según las ideas y motivos del autor, así como las emociones y estados de ánimo que experimentó a lo largo de su vida. Plasma la figura humana en diferentes espacios y lugares jugando así con las formas, el color y la creación de un vínculo entre el mundo físico y el espiritual.

Munch, padre de la modernidad junto con Van Gogh y Gauguin, es uno de los artistas que mejor plasma el drama humano. Las diferentes situaciones acontecidas a lo largo de su existencia como la prematura muerte de alguno de sus familiares cercanos y su inestabilidad psicológica condicionaron su percepción de la vida. Sus obras aluden de forma recurrente a los temas que le obsesionaron en vida: la muerte, los celos o la mujer. Ideas abstractas, difíciles de entender mediante imágenes, que el pintor trató de dar forma través de sus lienzos.

El amplio catálogo de arquetipos emocionales de Munch está organizado en diferentes secciones: Melancolía, Muerte, Pánico, Mujer, Melodrama, Amor, Nocturnos, Vitalismo y Desnudos plasman los mismos temas con distintas técnicas en diferentes formatos y periodos.

Durante toda su vida Munch trató de darse una explicación a sí mismo de la existencia mediante su obra pero sin olvidar en ningún momento al espectador, es por ello que la empatía y en algunas ocasiones la turbación son absolutas a la hora de analizar sus cuadros. Los sentimientos, al fin y al cabo, son universales.

El recorrido comienza con Atardecer (1888) albergado en la sección de “Melancolía”.  Es uno de sus cuadros más relevantes y tempranos. En él, nos muestra a su hermana Laura, cuando empezaba a dar señales de una enfermedad mental que la aislaba del resto del mundo. Nos muestra a la joven con mirada perdida, acentuando aún más la sensación de soledad con el encuadre de la imagen. “Muerte” y “enfermedad” son las etiquetas más empleadas para describir no sólo la obra de Munch, sino también su personalidad. En algunas ocasiones se ha deducido que la obsesión de Munch con este tema fue por su forma de afrontar dolorosos recuerdos, en otras, en cambio, que el artista quería reflejar la contradicción entre lo ideal y material. En este camino hacia la experimentación nos dejó obras como La niña enferma (1907) o Muerte en la habitación de la enferma (1896).

Dødskamp, 1915
Agonía, 1915

 

Fue también el género femenino uno de los grandes iconos de su pintura y motivo esencial de su obra. En la sección Mujer se albergan algunas de sus obras donde es ella la figura principal, obras como La Pubertad (1914), Cenizas ( 1925) o Mujer pelirroja con ojos verdes (1902).

El pintor sintió cierta atracción por el simbolismo alegórico de Henrik Ibsen a través de símbolos y metáforas expresaba las ideas más complejas. De aquí salieron obras como Asesinato (1906) enmarcada en la sección de Melodrama. A esta le siguen las secciones de Amor, Nocturnos, Vitalismo y Desnudos donde encontramos obras como El beso (1895) Las escaleras de la Veranda (1922), Adán y Eva (1909) o Desnudo Masculino (1915).

El artista y su modelo 1919-1921
El artista y su modelo, 1919-1921

“La forma en que uno ve depende también de un estado emocional de la mente. Esta es la razón por la que un motivo puede ser visto de muchas maneras, y esto es lo que hace que el arte sea tan interesante.”  

Edvard Munch

 

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